martes, 17 de diciembre de 2013

Al emprendedor no le molesta que copien sus ideas, porque eso quiere decir que está haciendo algo bien...




Poseer una idea y preferir encerrase con ella en una cueva durante décadas, sin usarla, antes de dejar que otros se la lleven. Esto es típico de quien nunca ha emprendido, y es un error que normalmente es fatal. 
Un buen emprendedor comparte sus ideas. Si no la comparte con nadie, ¿cómo va a saber en qué puede fallar o en qué puede mejorarla?. Lo más factible es que no seas un genio. Tu idea podría tener fallas, cuanto antes dejes que otras personas que pueden mejorar lo que tú sabes te ayuden, más probabilidades tendrás de no cometer un error fatal.
Nadie te va a robar tus ideas;  unas personas a las que se la cuentes pensarán que tu idea es estúpida. Otros pensarán que es interesante, que suena bien, pero pocos se plantearán: “¡qué buena idea! lo voy a hacer yo antes que él”. Y de esos pocos, menos aún harán el esfuerzo de desarrollarla.
La gente no está esperando que un emprendedor ingenuo les cuente su idea para apropiársela. Todo el mundo tiene sus ideas, sus proyectos, y le gustan más que los tuyos. Sí, tu idea es la bomba, que va a cambiar el mundo, que te va a hacer rico, pero créeme: todo el mundo piensa lo mismo de sus propias ideas, y no es tan fácil que cambien de idea.

Si copian tus ideas; pues no pasa nada. Si otras personas triunfan o no, no es la idea, sino la ejecución. Nunca te van a poder copiar a ti mismo, y tú eres el único capaz de convertir tu idea en una realidad y si es posible en un éxito. Realmente los que tendrán éxito son los innovadores.